viernes, 1 de agosto de 2014

Redes de Apoyo: Nos juntamos y ¡ya!





Juntarnos…
Era
como salvarnos


“Cuando las cabezas de las mujeres se juntan 
alrededor "del fuego", nacen fuerzas, 
crecen magias, arden brasas que gozan, festejan, curan, 
recomponen, inventan, crean, unen, desunen,entierran, dan vida, 
refunfuñan, se conduelen…”

 Simone Seija Paseyro.

Ayer noche vi una película, “Caramelo”, de la directora libanesa  Nadine Labaki, que me trajo a la memoria infinidad de emociones de reuniones con mis amigas, conversaciones simples, cotidianas, alegres, desenfrenadas e íntimas. Historias comunes sin ningún deseo de resolver logaritmos ni hallar constelaciones. Simplemente nos escuchábamos. Juntarnos era como salvarnos.


Las mujeres tenemos espacios solo  para mujeres, para hablar de los hijos, de los hombres, de nuestros trabajos, lo que pasa en nuestras vidas, del jefe, del pan que no creció, de la infidelidad de la pareja. Lloramos, cantamos, reímos, nos contamos cosas intimas que jamás hablaríamos con otras personas. Nos juntamos para pasarla bien y reforzar nuestras relaciones. 
 Recuerdo un día, en uno de mis momentos más oscuros,  cuando mi amiga Ailyn me invitó a su casa a cantar y cantamos con Alejandra letras de canciones con música que salía de su computadora. ¡Genial!, pensé,  y todavía lo recuerdo y canto para mis adentros. No hablamos de “ese” mi momento, nos dedicamos a reír toda la noche.

En esta película que les cuento, Caramelo, el punto de encuentro es un salón de belleza donde cinco mujeres hablan de sus cotidianas vidas, 
comparten sus secretos, se contienen, se abrazaban. Ahí se genera eso que se conoce como “Red de  Apoyo”, una red que es femenina, que nos pertenece a todas  y que por lo general está ahí, esperando por nosotras. Estas redes de apoyo son fuertes, seguras, de aceptación, de guía, de ayuda, de respeto. Ahí las mujeres no se sientan a resolver el mundo, se sientan a hablar, a escuchar, se dedican a estar  cerca, cerquita de quien lo necesite y, sin que nadie lo programe, el resultado por lo general es de paz interior;  al salir, siempre lo hacemos con una nueva sonrisa esbozada en el rostro, más tranquilas, recuperadas.

Las redes de apoyo nos hacen sentir seguras, queridas, útiles y nos proporcionan un hermoso y reconfortante sentimiento de bienestar. Pero no solo eso, es que estos espacios prolongan nuestra independencia a través del apoyo mutuo, fortalecen los estados de ánimo saludables, pues al conversar de temas más íntimos y personales, o casuales y sin, al parecer, ninguna importancia o relevancia, las mujeres logran una pérdida de la tensión y aumentan la motivación y esto es beneficioso para todos. Pero se puede no hablar de esas cosas que  llevamos cargando como pesado lastre y aún salir del grupo livianas, como volando. Así de intensas son estas reuniones, aunque no lo crean. Interesante es que este tipo de apoyo emocional, el de las amigas, pueda considerarse, en algunos momentos, más preciado que el recibido  obligatoriamente por la familia.

Hace muchos años, cuando las mujeres se dedicaban exclusivamente al cuidado de la casa, del marido y los hijos y cuando los vecinos más cercanos se encontraban a unos cuantos kilómetros de distancia, las mujeres se reunían de vez en cuando a compartir recetas, hacer quilting (arte textil femenino), leer la Biblia u otros libros y, en el entretanto, hablaban y hablaban y hablaban. Eso les daba la fuerza para seguir adelante. Ahora, ¡escuchen!, pues parece que esto es de orden mundial.  Leí en algún lugar que hay estudios que nos dicen que las mujeres japonesas usan alrededor de 130 horas anuales en el cuarto de baño de sus trabajos. Ahí se cuida la belleza y se habla con las compañeras, conversan sobre la vida, sobre la última travesura del hijo, sobre el almuerzo, lo que le dijo el novio, de la ilusión y la decepción del amor. Ahí también ellas lloran y son consoladas. ¿No les parece  importante?  Este desahogo ayuda a las mujeres a volver a una zona más segura; de la tempestad a las aguas mansas en una tarde de charla con nuestras amigas queridas. 




 Las redes de apoyo parecen ser la cara opuesta de la soledad

Qué bien, me digo, qué bien que contemos con este espacio, con este intercambio de apoyos que debe ser la esencia de la existencia de estas redes. Y lo más sorprendente es que nadie se lo propone, no decimos “formemos una red de apoyo”, simplemente nos juntamos y ya. ¡Fantástico¡¡¡
Y a propósito de esto, me han entrado unas ganas de llamar a algunas amigas para juntarnos a hablar y hablar y hablar, mientras más pronto mejor.

Hasta otro día…..¡¡¡¡¡
Ana Álvarez Rojas

martes, 17 de junio de 2014

Estereofón: no se pudre ni enmohece, pero...

EL ESTEREOFÓN 



Qué gran dolor de cabeza para todos aquellos que nos preocupamos por  hacer algo con los desechos que todos los días producimos los seres humanos. El plastoformo, isopor, plumavil, poliespuma, poliexpan o como quiera que le llamen en otros  países donde se hable español, es utilizado por la industria alimentaria y de la construcción por un montón de ventajas que posee. Yo no las conocía y me puse a leer y  descubrí que no se pudre ni enmohece  pues en él no pueden crecer microorganismos, por lo tanto es  idóneo para empacar productos frescos;
es muy ligero, resiste la humedad y absorbe impactos, por eso se usa para aislar productos delicados como electrodomésticos

También es un excelente aislante térmico y se ha comprobado que edificios que lo utilizan pueden llegar a ahorrar hasta un 40% de energía para climatizarlos. Atractivo   ¡ no creen !.  Pero ahí no termina el asunto, es un magnífico aislante sonoro y es 100% reciclable. Esto último sí me sorprendió. Resulta que, si se tritura, puede ser mezclado con material virgen para formar bloques  hasta con un 50% de material reciclado.


Claro que tiene un “PERO”; dura 500 o más años en degradarse (si es que se degrada), ocupa mucho espacio en los botaderos de basura y es tan liviano que puede ser llevado por el viento a cualquier parte de la tierra o el mar, siendo en este último lugar muy perjudicial para los animales marinos ya que, las pequeñas bolitas que lo conforman pasan por alimento, estos se las comen y, al sentirse llenos, pues no se digiere, mueren por inanición. 
A esto tenemos que agregarle el hecho de que nosotros no hemos ayudado mucho con nuestros pésimos  hábitos de separación de la basura que producimos. Si lo botamos todo mezclado, es casi imposible separarlo para ser reciclado. Así que, empezando por mi conclusión, el mayor problema somos nosotros mismos, más que este  Poliestireno Expandido (EPS) que se usa  en el mundo alimenticio y  en el de la construcción y que no va a dejar de producirse por mucho que queramos pues los beneficios, tanto económicos como de su versatilidad para empacar alimentos y otros productos,  pesa demasiado en nuestra sociedad. Es más, los seres humanos ya debemos asumir nuestra tarea con responsabilidad y conciencia y dejarnos de tanto cuento.

Pero...
 ¿qué es en sí 
el estereofón?

El Dr. Guillemo Jiménez Villalta, investigador del Laboratorio de Polímeros de la Universidad Nacional, químico e ingeniero de polímeros nos explica que el estereofón    ( material plástico, espumado) está basado , claro está, en un polímero, es decir, cientos de miles de moléculas pequeñas (monómeros) unidas, conformando enormes cadenas de formas diversas y de gran fortaleza, llamado POLIESTIRENO (la unidad que se repite para formarlo es el “estireno”,  un hidrocarburo y que es tóxico). Según Jiménez, el estireno, al ser sometido al proceso de polimeración y convertirse en un polímero, deja de ser perjudicial si se está seguro que no queda ningún remanente de estireno que pueda ser extraído al estar en contacto con los alimentos. Su teoría es que estos empaques no están hechos para contener alimentos por mucho tiempo o el necesario para que esto suceda, que no presenta riesgo para la salud en su forma sólida y bajo “condiciones normales de uso “. Yo no sé ustedes pero  mejor no me arriesgo.
Ya la Universidad Nacional, desde julio del 2009, prohibió en sus sodas y restaurantes el uso de este tipo de empaques de comida y está en proceso, la aprobación de la ley   # 17378 (este proyecto pasó a estudio e informe de la Comisión Permanente Especial de Ambiente), que impulsa la prohibición del uso del estereofón.  Parece que algo vamos progresando al respecto.

Entonces no hay vuelta de hoja,  la solución está en nosotros mismos, debemos reciclar, reutilizar, no botar todo a la basura, separar lo que es reciclable, limpio y seco para que pueda ser usado muchas veces más.  NO MEZCLAR LA BASURA, ahí está parte del secreto para que nuestra Tierra nos dure a nosotros, pero que también llegue a ser un lindo lugar para nuestros nietos y los nietos de estos.






CONCIENTIZARNOS, el planeta es nuestro hogar y así debemos tratarlo, como si fuera nuestra casa la cual mantenemos limpia para poder vivir en ella. No cuesta, hagámoslo ya, es ahora.





Ana Álvarez Rojas

domingo, 23 de marzo de 2014


Volviendo a mis poemas viejos, 
este lo escribí
a una amiga querida de la escuela,
a quien  encontré  muchos años después...


...............................


"A mi amiga Gladis,
con quien compartí parte de mi   infancia
 y a quien dejé de ver por mucho tiempo... hasta hoy"

 

 A Gladis

30/10/87

 Gladis pequeñita,
 Gladis delgadita,
 Con tus piernas flacas
 Casi quebradizas,
 Tu espalda encorvada
 Y tu panza vacía.
 Cuántas y cuántas veces
 sin desayunar aparecías

Era tu cara reflejo

De dolor y de pobreza
Y en tu mirada veía
Una profunda tristeza

La piel de tu cuerpo tenía
El color que tiene la vida,
Vida de pobres y hambrientos,
Vida de los que están sedientos

 Y eras buena compañera,
 hasta a veces complaciente
 Y en tu rostro había esperanza
De una vida diferente.

Pero en tu cara veía
La acechanza de la Muerte
Que no perdona a los pobres
Que nada tienen que ofrecerle


Y así caíste pequeña.
Nadie te tendió la mano,
Porque para eso mi niña,
Ya no existen los hermanos
Tenemos un corazón muy frío
Que  no siente el dolor humano.

Gladis pequeñita
Gladis delgadita
Con tus piernas flacas
Casi quebradizas.
¿Qué ha pasado contigo?
Mi pequeña amiga
Que camino oscuro
Tu cara marchita

Hoy no hay tristeza en tus ojos
Mas sí esa mirada fija
De quien perdió la esperanza
De quien  por nada suplica
Y esa luz que en tus ojos algunas veces veía
Se ha apagado por siempre
Te han dejado vacía.

Ana Álvarez R.






miércoles, 12 de febrero de 2014

La tristeza... es de los naranjos...

La tristeza es una emoción,
es llorona,
es educativa…
es de los naranjos!!!… 

La tristeza es una emoción,
un sentimiento,  un estado de ánimo. Es un dolor general, una apretazón del pecho, es el nublamiento del pensamiento y, muchas veces, es desproporcionada. La tristeza es del cuerpo también. Pesada, cadenciosa, anoréxica, lenta, agotadora. Puede estar relacionada con la depresión, pero no necesariamente. La tristeza es indiscriminadamente llorona; el  llanto nos ataca en cualquier lugar, sin importar si estás en tu casa, en la tienda, en el parque o en un teatro. Hace que toda tu vida se licue en segundos.

Pero la tristeza también es educativa,
te enseña sobre la vida, te hace encontrar formas eficaces para seguir viviendo, te abre caminos que no sabías que existían, soluciones certeras, creativas, ilumina tu imaginación, te regresa a etapas placenteras. Te recuerda que en tu interior tenés lo que necesitás para seguir adelante porque de seguro, en otro momento de tu vida, has tenido que utilizarlas, has  pasado por algo similar y sabés que  la respuesta está ahí, dentro de vos. Aunque parezca raro, la tristeza nos ayuda a protegernos para las próximas situaciones difíciles. Consciente o inconscientemente echaremos mano a lo aprendido pues el ser humano tiene una tremenda capacidad para caer y caer y volver a caer
 ¿Sabían que existe una enfermedad 
que ataca a los naranjos, mandarinos y toronjas injertadas sobre naranja agria que se conoce como La  tristeza del cítrico? Yo no.  Esta enfermedad es provocada por un virus  que mata al árbol en poco tiempo o que provoca un  decaimiento más lento con producciones escasas. ¿Les recuerda algo?... Curioso ¡verdad! Y ahora lean esto y díganme si la solución no se aplica a nosotros: “...el control del 'virus' está basado en medidas indirectas contra 'el virus' de tal forma que eviten el progreso de la diseminación en el espacio…”
Pero hay más. 
En esta cosa de La Tristeza está metido el hipotálamo, las neuronas, las glándulas suprarrenales, una molécula llamada cortisol causante del estrés, insomnio y no sé cuántas cosas más y les cuento que, si bajan los niveles de los neurotransmisores conocidos como noradrenalina y serotonina en el cerebro, aparece la sensación de tristeza, de pena y de debilidad mental. ¡Fascinante!  Me encanta esto que produce en mí racionalizar la tristeza con tantos elementos científicos. Poner mi tristeza en manos de la ciencia ¿la despersonaliza?, ¿será eso…?
He leído sobre experimentos 
que concluyeron que, (sin tomarlos al pie de la letra, claro está)  mientras el buen humor desencadena un modo de pensamiento más flexible y creativo, las personas en estados de ánimo tristes poseían mayor disposición a trabajar en tareas exigentes, se comunicaban de manera más persuasiva o estaban  más preocupadas por ser justos con los demás. Además, estos momentos de tristeza fomentan la atención en los detalles, provocan un análisis más objetivo y crítico de las personas y las situaciones, muestran un tiempo menor de respuesta ante los estímulos y en general provocan una mejora de otras capacidades como la atención o la memoria. Interesante verdad!! Nada mal, no creen.
Así que, si nos sentimos tristes,
ya sabemos que podemos aprovechar 
este estado de ánimo en cosas mejores,
más sanas, valiosas e introspectivas
que sentarnos a llorar amargamente lo que, 
de seguro, 
no tiene una pronta solución. 
Y ustedes ¿qué opinan de esto?

miércoles, 15 de enero de 2014

Dos poesías…Eso es morir en un abrazo.


Dos poesías, escritas,  no sé,  en un momento  de desencanto, o de exaltada emoción por alguna pasión desbordada, pero nunca  con el alma en calma.


Tocar el timbre
Abrir la puerta,
Abrazarte hasta la muerte.
Y luego de nuevo y otra vez
Y ya no quiero acabar de hacerlo         
Tocar, tocar, abrir la puerta
Abrazarte hasta la muerte
Sintiendo poco a poco desaparecer,
Caer en ese abismo
Que es como un desmayo, pero grato
Donde ya no se respira, ni  se siente y de donde no quiero volver
Quedar ahí, vivir ahí, en ese abismo, que es abismo pero es grato
Eso es morir en un abrazo.

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Hay un instante en que todo se confunde
Pero no hay confusión alguna,
Son solo momentos de desconcierto,
De ausencias ilimitadas,
De huecos profundos donde no hay luz,
Ni claridad, ni sol, ni esperanza.
Pero solo son pequeños instantes, pasajeros, fugaces
Que duran una eternidad
Que se sienten para siempre, que no pasan ni se van,
Se quedan ahogándote,
Respirás y el oxígeno no ingresa,
Se llenan tus pulmones de vacío
Porque solo hay vacío en tu interior,
en tu exterior,
a tu alrededor.
Pero son solo  instantes
Que duran para siempre.



Ana Álvarez R.






jueves, 26 de diciembre de 2013

La vida
vale la pena vivirla

Se nos enseña desde niños a desear una vida plácida, una buena carrera profesional,  un matrimonio con bellos hijos, una casa armoniosa con un gracioso jardín, en un bonito barrio, con amables vecinos. 

Se nos enseña a desear una quimera. Bueno, no digo que esto no se dé, claro que sí, pero no le pasa a la mayoría de las personas, al menos no en una sola vida.

Porque puede ser que hayamos  podido recolectar tantas  experiencias,  que al final nos demos cuenta que el conjunto ha sido positivo, que la suma de los años  ha dado un resultado favorable;  imágenes claras de recuerdos armoniosos compuestos de retazos, como un collage multicolor de multipersonas, multiexperiencias, multividas, multifamilias que han creado (y es lo que cuenta) lo que cada uno de nosotros llama “SU VIDA”. Es decir, varias vidas en una sola, clara, real, enriquecida, actual “VIDA”.
                                                                                          

            De esta forma es un poco más lleno de color
el paso por esa vida,
con situaciones  que talvez  hubiéramos preferido
 no atravesar,
experiencias
dolorosas algunas  y menos ásperas otras.

 Llantos espaciados,  risas desbordadas,  alegrías inconmensurables, heridas superadas, de ese escozor que se siente en lo interno y que te hace muchas veces desear cambiar algo    que no sabés claramente  qué es,     de sueños,   de amores, 
de amigos inolvidables.
Con esto lo que quiero decir es que la vida vale la pena vivirla con fuerza, con pasión, con ahínco, que no debemos dejar caer en el vacío ni un solo segundo, porque este no va a repetirse jamás, será otro segundo, pero nunca el que dejamos pasar.




Mi vida ha dado vuelcos inesperados a lo largo de los cincuenta y  tantos años que llevo en esta tierra de Dios, mi vida ha sido extraña, ha sido ciertamente multicolor, brillante a veces, llena de emociones, de sueños, y otras no tanto. Pero ha sido mi vida y eso es lo que cuenta y he querido compartir esto con ustedes que son parte importante de mi paso por este micro mundo bloguero, agradecer a quienes han venido y han dejado su sentir, que han tenido el tiempo y la paciencia de leer lo que les comparto y regresar valientemente,  ¡Gracias!

Eso es todo¡¡
Ana Álvarez

martes, 10 de diciembre de 2013


         ELEFANTES    


  

Fuertes, dulces, serenos, amigables, distinguidos, monumentales, viejos, inteligentes, trompudos, tiernos, sentimentales, sabios, sociales, poderosos, graciosos, leales, amorosos, cuidadosos, comprometidos, protectores.
 Cuando pienso en estos bellos animales me salen todas esas características sin ningún problema, fluidas como un chorro de agua clara; ellos son todo eso y mucho más. Ellos pueden enseñarnos la dulzura, el compromiso, la comunicación además del  cuidado de sus crías, de sus viejos, de su manada; enseñarnos la protección y el amor que muchas veces no somos capaces de dar a los nuestros, a los otros  humanos.  Más bien, hacemos gala de un pernicioso instinto de destrucción que los tiene en grave peligro. La codicia y la ignorancia nos han hecho perseguirlos y asesinarlos para robarles el preciado marfil cuyo destino principal es China y en menor escala Tailandia. A pesar de que en enero de 1990, numerosos países alrededor del mundo firmaron una prohibición internacional para el comercio de marfil y que  la población que había sido mermada en gran escala aumentara, en los últimos años, más precisamente entre el 2012 y el 2013 el aumento en la caza de estos monumentales y bellos animales ha sido catastrófico, y el   decomiso de marfil, el mayor de los últimos 25 años: 41 toneladas de enero a noviembre.
Desde inicios del 2012, 32 mil elefantes han sido asesinados por sus colmillos. En China, estos son artísticamente tallados, subastados y vueltos a subastar obteniendo cuantiosas ganancias; el polvo sobrante de las talladuras es, para ellos, un  elixir  tradicional que combate el cáncer, muchos chinos aseguran  que dar una baratija tallada en colmillo de elefante confiere más prestigio. A este ritmo, estos impresionante animales, los más grandes animales terrestres no van a tener muchas oportunidades de sobrevivir.  Ellos, con su gran cerebro, más grande que el de las ballenas, de los delfines,  del de los caballos, de los perros y por supuesto, más grande que el nuestro están a merced del hombre ambicioso, ignorante, malévolo que junto a la deforestación, son sus peores enemigos.   

Deberíamos detenernos y aprender de estos
“elefántidos-proboscídeos” (de grande y gruesa trompa).
 Tienen un increíble sentido de familia, de la muerte, de la amistad, de la lealtad. Parecen saber lo que es un cadáver de su especie y  tratarlo con respeto. Pueden reconocer y llorar los restos mortales de un familiar, tienen una memoria que llega a superar la nuestra y son capaces de arriesgar sus vidas por el bien de los demás de su grupo familiar. Impresionante, ¡no les parece!.
Protejámoslos… y desde lejos, al menos no compremos productos de marfil, no seamos parte del asesinato contra estos gentiles animales.




Ana Álvarez R.

jueves, 28 de noviembre de 2013

NO ES NO... de nunca acabar...


El tema de la violencia contra las mujeres
 es de nunca acabar...



Los datos suministrados por distintas asociaciones, tanto nacionales como internacionales, siguen siendo alarmantes y más que  desalentadoras. No hay respiro. Las mujeres, sin distingo de edad, siguen siendo blanco de la discriminación, violación, agresión, vejación de todas las formas imaginables. Y sigue habiendo seres humanos capaces de descalificar, quitándole la importancia que estas noticias tienen con argumentos tan machistas e inadecuados como los que se daban  hace 200 años. Para muestra un botón: la opinión de Óscar López, candidato a la presidencia de la República, para quien “existe una delgada línea entre la violación y el sexo consentido. Así de simple y, como él, hay hombres y mujeres que no comprenden que SÍ existe un abismo entre estas dos situaciones; personas que como él, no solo no ven con los ojos, es que no se permiten ver con el alma, ni con su corazón, ni con su cerebro, inteligencia, sensibilidad o con el sentido común que nos dice que NO ES NO y que no hay nada en medio de eso. NO ES NO.
En una violación, abuso sexual, abuso en las relaciones laborales, o cualquier otra situación donde la mujer no es respetada como un ser humano, donde se encuentra en una situación de evidente desventaja, hay un  desbalance en el poder. El adulto que abusa a la niña, el jefe que coacciona el puesto de su subalterna por favores sexuales, el esposo que viola los derechos de su esposa, no logran ver en la mujer más que un objeto de placer, una pertenencia más, como una silla de su casa o el carro. Para estas mujeres, el salirse de este círculo de violencia es muy difícil pues su autoestima se ha visto minada, su seguridad amenazada, su imagen borrada. La violencia no les permite avanzar a ningún nivel, no les permite crecer ni desarrollarse. Se pueden quedar, por años y años, varadas, amordazadas, intimidadas, en ese espacio tenebroso, absortas en el miedo. Aproxidamente, 500 niñas por año dieron a luz a otro niño en los últimos tiempos, niñas pariendo niños, niñas pasando de sus juguetes y amiguitos a ser amas de casa, niñas embarazadas por adultos que no se harán responsables ni de ellas ni de sus retoños. Si esto no es violencia, que alguien me explique qué es, por favor.



El femicidio es la expresión máxima de la violencia contra las mujeres, pero antes de llegar a esto, estas mártires han tenido que pasar por caminos llenos de espinas, abusos de poder, irrespetos, insultos, acosos, por parte de compañeros que las han dejado sin nada. -“Como tu dueño, tengo derecho a quitarte la vida si no hacés lo que te ordeno”, así me imagino que piensan estos desalmados, locos, enfermos, cuando apuntan con su arma a la madre de sus hijos, a su novia, a su amante y asesinan  sus sueños. La indiferencia también es violencia y es ahí donde todos nos debemos unir para denunciar, para ayudar a estas víctimas silenciosas a salir, con nuestro apoyo, de ese círculo que las diezma poco a poco. No se vale conocer y no denunciar.

Esta es una realidad que nos golpea, una violencia que se perpetua, y sé que habrá quienes al leer esto dirán que sobredimensionamos el asunto, pero los datos están sobre el papel, no han sido inventados, y si no, con solo leer los periódicos de este país, la realidad se nos viene encima como una avalancha. 
Las mujeres merecemos respeto, como cualquier otro ser humano, RESPETO, palabra sencilla y a la vez tan difícil de entender para algunos, hombres y mujeres. 



Ana Álvarez Rojas

martes, 5 de noviembre de 2013

El poder de un abrazo... más que simple apretón de cuerpos, también es placer


El poder de un abrazo. Yo no sé ustedes, pero yo sí he sentido el poder de un abrazo. Algunas veces, es como dejarte caer en los brazos del otro, para que este te sostenga el cuerpo y te contenga el alma, es como entregar tu humanidad a la otra persona, abrirte, despojarte de todas las defensas que con los años has creado alrededor de tu vida para no ser lastimado, es relacionarte con ese ser que ha tenido la bondad, la misericordia y la sensibilidad de poner su cuerpo, su piel, a tu entera disposición, de poner su alma en armonía con la tuya, alguien que ha aceptado recibir tus necesidades como si fueran suyas y te ha dicho, sin emitir sonido alguno, sus más delicadas palabras, sus más sentidos pensamientos, sus más solidarios sentimientos. 

 Un abrazo es más que un simple apretón de cuerpos, un abrazo es una delicia, es sabrosura, es sentir la fusión del universo en ese pequeñísimo espacio que queda entre tu piel y mi piel, es tocar más allá de lo conocido, es abandonarte al placer que te llega hasta el mismísimo centro de tu vida. 

Un abrazo es más que cualquier cosa conocida, es más que todo, es placer, es suavidad, es dulzura, es pasión, comprensión, solidaridad, acompañamiento. Es lo que debemos hacer todos los días, a todas horas, con todos los que podamos: abrazarnos, abrazarnos, abrazarnos, cerrando los ojos, con inmensas sonrisas, con llantos desbordados, como sea que sea, un abrazo siempre es un instante humano, del alma, del centro de vos y del otro. 

Por eso y  de mi parte, el mejor de todos los abrazos para ustedes hoy, pero también mañana y el día siguiente.

Ana Álvarez Rojas